El tiempo, una herramienta de formación

¡Determínate a esperar!

Pocos personajes bíblicos son como Jacob: llenos de malas decisiones, luchando contra sus propios destinos, encarando la vida de forma agresiva e ignorando por completo sus debilidades. Podríamos decir muchas más cosas de él, pero en medio de estas acciones tan cuestionables, resalta su mayor cualidad, su determinación.
Jacob peleó desde pequeño por ser el primero, el heredero de la bendición de su padre y el merecedor de las promesas que Dios dio a su abuelo. No descansó hasta lograr que su padre lo bendijera como si fuera su primogénito; al llegar a la casa de su tío Labán, trabajó sin descanso hasta casarse con Raquel y peleó toda una noche con Dios hasta que después de quedar cojo, fue bendecido por Él.

Dios exaltó la determinación de Jacob

Es este el hecho más curioso de su vida, que Dios exaltó su determinación y perseverancia. Jacob era un hombre decidido y aunque en principio no lo parezca, también era paciente. El tiempo que duró engañando a todas las personas, fue suficiente para que entendiera que necesitaba la bendición de Dios para cambiar su destino, ese tiempo permitió que su petición fuera purificada.
La forma en la que Dios nos ve es más compleja de lo que nuestra mente logra asimilar, para Él el tiempo es una herramienta de formación. La espera en Dios permite que nuestro carácter sea moldeado hasta alcanzar la forma necesaria para cumplir con Su propósito. La perseverancia de Jacob lo llevó a ser Israel, su nuevo nombre dio identidad al pueblo que Dios escogió para traer al salvado al mundo. Su propósito de vida iba más allá de ganarle a su hermano, pero él solo pudo entenderlo después del tiempo que Dios usó para tratar con su corazón.

La determinación y la perseverancia dejan en evidencia la motivación de nuestras peticiones

La determinación y la perseverancia dejan en evidencia la motivación de nuestras peticiones: ¿para qué quieres tener más ingresos?, ¿cuál es el propósito que tiene ese nuevo negocio?, ¿por qué estás buscando comprar otro carro?, o ¿por qué te quieres casar?
Esperar no es fácil, y menos en situaciones de crisis, pero es algo que todos debemos aprender. Si de pronto, no has conseguido aún la respuesta de Dios a esa petición que te quita el sueño, es porque Él está preparando algo mucho más grande para ti, ¡medita en tus motivaciones! Piensa qué te estás enseñando Dios con los procesos que estás viviendo y con los tiempos que has tenido que esperar.

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