Señor, ¡multiplica mi tiempo!

Uno de los acompañantes implacables del transcurso de la vida es el tiempo. Vemos a nuestros hijos aprendiendo a caminar y en otro instante ya se están graduando de la Universidad.

 

Al principio de este año celebramos la llegada del 2020 con la expectativa del año de la visión, el cambio y la transformación y hoy, diez meses después, si evaluamos cuántas de las metas que nos propusimos en un inicio logramos, vamos a darnos cuenta que tal vez se quedaron en la mitad.

 

Por eso, en Asambleas de Dios queremos compartirte 3 maneras de organizar y administrar tu tiempo correctamente, de acuerdo a Salmos 90:12, para aprovechar estos meses que nos quedan del año.

 

  1. Entrega la administración del tiempo a Dios: incluye al orar, una petición para que el Señor sea dirigiendo tus prioridades y por ende, el tiempo que dedicas a cada área de tu vida.
  2. Sé consiente del paso del tiempo: Si, a menudo obviamos el paso del tiempo o evadimos pensar en ello, sin embargo, la palabra de Dios nos enseña a ser intencionales, para poder ejercer una buena administración.
  3. Involucra la sabiduría en la planificación de tus actividades: una forma de administrar correctamente el tiempo es planificando, procura organizar tus tareas para que cumplas lo que te has propuesto, dirigiendo tus actividades con paz y dirección divina.

Finalmente, recuerda que el tiempo es uno de los recursos más importantes que el Señor nos ha dado, nuestra administración guiada por su amor nos dará bendición, multiplicación e incluso prosperidad.

Enséñanos de tal modo a contar nuestros días,
Que traigamos al corazón sabiduría.

Salmos 90:12

Orando con sabiduría

Te has preguntado ¿Cómo le gustaría a Dios que oraras?

Si te ha pasado, es importante que sepas que cientos de personas se han preguntado lo mismo. Afortunadamente, la biblia tiene varios ejemplos de oraciones que hombres y mujeres hicieron y la respuesta que el Señor le dio a cada una de ellas.

Uno de los ejemplos de oraciones realizadas en la biblia, se encuentra en Efesios 1, esta carta fue escrita por el apóstol Pablo a la comunidad de Éfeso, en ella, pide sabiduría espiritual y percepción para los creyentes de la iglesia con el fin de estimular y fortalecer el conocimiento del Padre, y por lo tanto, su fe.

¿Por qué Pablo oraría por ello? Porque la sabiduría de Dios nos ayuda a tomar buenas decisiones, nos dirige para edificar nuestra casa, nos permite ser buenos administradores de lo que Dios nos ha dado e incluso, nos lleva a multiplicarlo.

La sabiduría espiritual y percepción, o en otras versiones, referida como discernimiento, nos da la capacidad de crecer en el conocimiento de Dios y por lo tanto, de experimentar su poder.

Oremos por ella, que sea el Señor abriendo nuestros ojos y corazón para comprender su voluntad y ponerla por obra a través de nuestras acciones.

Efesios 1:17

“y le pido a Dios, el glorioso Padre de nuestro Señor Jesucristo, que les dé sabiduría espiritual[g] y percepción, para que crezcan en el conocimiento de Dios.” 

 

Tenemos un padre que provee todas nuestras necesidades

En tiempos de necesidad uno de los pensamientos con los que más combatimos es la orfandad.

A menudo, cuando pasamos por crisis, nos sentimos solos, desamparados, nos cuesta tener esperanza del futuro e incluso, sino hacemos algo rápido, podemos caer en profunda tristeza o depresión.

Sin embargo, son muchas las palabras de aliento que encontramos en la biblia para los momentos en los que el panorama no está tan claro. Filipenses 4:19, habla que nuestro Dios nos va a proveer todo lo que necesitemos, sí, leíste bien, TODO, conforme a sus riquezas en Jesús.

Ahora bien ¿Qué significa eso?

En palabras simples, que el amor de Dios es infinito,  el Creador del cielo y las estrellas, el mismo que abrió las aguas en dos para guardar a su pueblo, el que sanó a los enfermos, abrazó a los leprosos, dio vista a los ciegos y comida a quien tenía hambre… Este es nuestro Dios y Padre, el mismo que a través de Jesús, la imagen visible de su poder, nos  dice hoy que somos amados, que nos cuidará y suplirá todas nuestras necesidades.

¡Estas son las buenas noticias del día de hoy!

Oremos y demos gracias a Dios por ellas.

 

Filipenses 4:19

Y este mismo Dios quien me cuida suplirá todo lo que necesiten, de las gloriosas riquezas que nos ha dado por medio de Cristo Jesús

DONACIONES