Dios, nuestra esperanza

¿Qué estas esperando?

¿Cuál es el futuro que sueñas? ¿Qué tan lejos estás de él?
Yo no puedo asegurarte que esas cosas que no te convencen de tu vida actual vayan a cambiar o a mejorar, realmente no sé qué situación estás atravesando ni lo cerca o lejos que estás de alcanzar ese futuro con el que siempre has soñado. Lo que sí sé es que, todos hemos estado ahí en algún momento (o casi siempre).
En el antiguo testamentos se usan dos palabras para describir esa sensación que tenemos cuando anticipamos un futuro que es mejor que el presente. Yakhal significa esperar y Qavah se refiere más a la tensión que se produce cuando una cuerda estirada está a punto de romperse, es un sentimiento de expectativa que se mantiene mientras algo ocurre. En las versiones actuales de la biblia, esas dos palabras se traducen como esperanza, pero tal vez aún no hemos comprendido bien de qué se trata el tener esperanza.
Para los profetas del antiguo testamento, la esperanza no se enfocaba en las circunstancias ni en lo que ellos querían que pasara, se trataba de confiar en que Dios haría algo con esa situación, ¡Dios era la esperanza para el pueblo judío! Después, en los primeros años de la iglesia, Pedro menciona que en Cristo tenemos una esperanza viva, así que la esperanza se basa en Jesús y su obra en la cruz¹.

La esperanza es una elección que hacemos al esperar y confiar en Dios

La espera que conlleva tener confianza en Dios, nos permite mirar y analizar todo lo que Él ya ha hecho por nosotros para confiar en que se encargará también de lo que viene. La esperanza es esa elección que se hace al esperar y confiar en que Dios traerá un futuro que es tan sorprendente como la historia de un hombre que resucitó al tercer día de su muerte.
Yo no puedo asegurarte que eso que esperas va a llegar, pero si puedo asegurarte que en Dios tu vida será la mejor. Analiza, ¿en quién está puesta tu esperanza?

[1] 1 Pedro 1: 3: <<Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos>> (RVR 1960)

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