Fallecimiento del Ex-Superintendente General George O. Wood

El ex superintendente general de las Asambleas de Dios, George Oliver Wood, murió el 12 de enero después de una lucha de cuatro meses y medio contra el cáncer en etapa 4.

Wood recibió un diagnóstico de cáncer el 30 de agosto de 2021, dos días antes de cumplir 80 años. Se sometió a una serie de quimioterapia y tratamientos farmacológicos de ensayos clínicos en Siteman Care Center en St. Louis para el cáncer en su esófago, que se había extendido a su hígado y vértebras. Los tratamientos se interrumpieron después de efectos secundarios desastrosos.

Wood dejó el cargo en 2017 como el cuarto líder con más años de servicio de los 13 superintendentes generales de las Asambleas de Dios de los EE. UU. con sede en Missouri, que ahora cumple 107 años.

Renunció a la edad de 75 años después de una década en el cargo. Wood se convirtió en el primer superintendente general en haber sido un niño misionero, el primero en graduarse de la Universidad Evangel de AG, el primero en obtener un doctorado y el primero en usar una computadora en su trabajo diario. Wood mantuvo informados a sus seguidores sobre su condición hospitalizada a través de actualizaciones optimistas en Facebook.

“Le he dicho tantas veces a las maravillosas enfermeras y médicos aquí que tengo dos excelentes alternativas”, escribió Wood en una publicación en su día 15 en el Hospital Barnes en St. Louis en noviembre. “Uno es ir a casa en Springfield y el otro es ir a casa al cielo…. Si no estoy curado, ciertamente no es por falta de fe ni de mi parte ni de todas las personas que oran por mí”.

A pesar de su sufrimiento, Wood siguió estando alegre. En una entrevista de diciembre de 2021 publicada en AG News con su sucesor Doug Clay, Wood reiteró la paz que sentía del Señor y cómo se sentía espiritualmente más fuerte que nunca, a pesar de que era físicamente débil.

Pero Wood empeoró esta semana y contrajo neumonía no relacionada con el covid. Su familia lo rodeó junto a su cama antes de que muriera.

CRECIMIENTO NOTABLE
Durante el mandato de Wood como líder, la Fraternidad de EE. UU. experimentó un crecimiento numérico constante. El AG de EE. UU. creció a un número récord de adherentes, 3.240.258, bajo el liderazgo de Wood, un aumento de 2.863.265 una década antes. El número de iglesias AD de EE. UU. aumentó a un máximo histórico de 13,023, un aumento de 12,362 en 2007.

Ayudó a convertir a la AG en un organismo más diverso que reflejaba mejor la demografía general de la nación. La Fraternidad se convirtió en una de las denominaciones con mayor diversidad étnica en Estados Unidos, con un 42,3% de adherentes que representaban a minorías étnicas cuando dejó el cargo, en comparación con el 36,9% cuando comenzó.

La oración por la reconciliación racial se convirtió en una de las prioridades de su gobierno. Se fue como líder de un Presbiterio Ejecutivo de 21 miembros que incluía siete minorías étnicas y dos mujeres, en comparación con los 14 hombres, todos blancos, cuando asumió el cargo.

Además, durante el mandato de Wood, el porcentaje de mujeres ministras en la Fraternidad de EE. UU. aumentó del 19,2 % al 24,3 %.

Bajo el liderazgo de Wood como superintendente general, comenzaron una serie de iniciativas, incluida AGTrust, que ha recaudado más de $23 millones para la plantación y revitalización de iglesias, becas y múltiples iniciativas y recursos nuevos. La Red de Multiplicación de Iglesias también se lanzó, lo que llevó a 3,307 congregaciones agregadas a la Fraternidad en 10 años. Otros ministerios fundados durante su década de liderazgo incluyeron Acts 2 Journey, Center for Holy Land Studies y My Healthy Church.

Wood, quien pasó los últimos años de su vida en Ozark, Missouri, se mantuvo ocupado después de dejar el puesto de superintendente general. Desde 2008, ha sido presidente de World Assemblies of God Fellowship, el organismo pentecostal más grande del mundo, con más de 160 países miembros que representan a 70 millones de adherentes. Asimismo, continuó sirviendo, como lo había hecho desde 2014, como copresidente global de Empowered21, un movimiento que reúne a líderes pentecostales que trabajan para que todos tengan un encuentro con el Espíritu Santo.

También se desempeñó como presidente interino de su alma mater Evangel University en Springfield luego de la jubilación de Carol A. Taylor en noviembre de 2020 hasta que el nuevo presidente Mike L. Rakes comenzó sus funciones en el semestre de otoño de 2021.

RAÍCES MISIONERAS
Wood era hijo de padres misioneros, George Roy Wood y Elizabeth Weidman, quienes se casaron en China en 1932. Después de regresar a los EE. UU. en 1949, ocho años después del nacimiento de su hijo, los Wood pastorearon pequeñas iglesias y viajaron como evangelistas.

George R. Wood, que solo tenía una educación de quinto grado, instó a su hijo a asistir a la universidad. Su padre le sugirió que obtuviera un título en enseñanza de la Universidad Evangel en lugar de asistir a Central Bible College, en caso de que fracasara como pastor. George O. no solo se graduó de Evangel, sino que obtuvo un doctorado en teología pastoral del Seminario Teológico Fuller en Pasadena, California, y un doctorado en derecho de la Facultad de Derecho de la Universidad Western State en Fullerton, California. Había sido ministro ordenado de las AD desde 1967.

Wood se desempeñó como director de vida espiritual y vida estudiantil en la Universidad Evangel de 1965 a 1971, pastor de Mesa Church en Costa Mesa, California, durante 17 años; asistente del superintendente


Artículo traducido de la web https://news.ag.org/

Tiempo de Compensación

Iniciando el año 2022, la cuesta de enero se prevé bien escarpada y vertiginosa. Todas las previsiones apuntan a que nos queda un largo camino por recorrer durante los próximos años para recuperar el innumerable reguero de pérdidas de toda índole tras casi dos años de pandemia.

Para poder abordar un futuro con esperanza, debemos asumir que este tiempo de pandemia, además de hacernos sufrir una crisis de consecuencias múltiples, ha manifestado la realidad de una seria profunda crisis espiritual. Por tanto, como paso inicial para una recuperación sostenible y saludable, es imprescindible el arrepentimiento; volvernos a Dios y dejar atrás nuestras motivaciones egoístas y toda conducta corrupta, ajena a la justicia divina y a la equidad. Por más difícil que resulte entenderlo y, al mismo tiempo, al margen de toda interpretación “condenatoria” de la Escritura, en última instancia, no podemos ignorar que la pandemia es una maldición y, por consiguiente, propia del pecado que ha ocasionado la quiebra del orden cósmico y biológico, así como la propia alteración de la naturaleza (comp. Proverbios 26:2). 

Pero, considerando la realidad descrita, podemos y debemos echar mano de la esperanza que nos abre la perspectiva de un nuevo tiempo propiciado por la misericordia y el perdón del Señor. Esta esperanza se sustenta por la promesa que Dios nos anuncia: “yo os restituiré los años” (Joel 2:25). 

Es interesante que, en este texto tan pentecostal del profeta Joel y reiterado por el apóstol Pedro, el derramamiento del Espíritu Santo se relaciona directamente con la compensación de los años perdidos. Dios no está prometiendo que se nos devolverá todo lo que hemos perdido, pero sí nos compensará el tiempo de cosechas perdidas. Es decir, que todo lo que se perdió en vidas humanas, en bienes materiales, en la salud y en lo referido a sueños frustrados es parte del pasado y, en gran medida, no podremos recuperarlo. Sin embargo, la esperanza de la restitución nos ubica en la expectativa de que viene un nuevo tiempo de oportunidad en el que el Espíritu se derramará sobre nuestra tierra la lluvia otoñal y primaveral para hacerla fructificar profusamente. Sin duda, lo que Dios nos está anunciando es la llegada de una temporada en la que la bendición de Dios impactará nuestra vida y nuestra tierra para llevarnos a superar el pasado y a disfrutar la compensación de los años perdidos por la crisis. 

Toca, por tanto, en este invierno que estamos atravesando, y basados en la promesa de Joel, dejando atrás la añoranza por los años perdidos, echar mano de la fe que nos llevará a escoger la mejor semilla, la que determinará nuestra cosecha, nuestro destino predilecto… porque ha llegado el tiempo de plantar lo que se quiere (Eclesiastés 3:2). Determinemos, por tanto, a dónde queremos llegar y no desfallezcamos en hacer lo correcto, de trabajar para el Espíritu (Gálatas 6:8,9), de sembrar con generosidad (2ª Corintios 9:6) porque, sin duda, Dios volverá a hacerlo de nuevo, como al principio, los cielos se abrirán y su bendición será tan bendecida que la nueva temporada de Dios compensará con creces los años perdidos. Recuerda que con Dios nunca se pierde, que no prevalecerá la burla y la vergüenza porque siempre lo mejor está por delante y que, sobre todo, la pérdida temporal jamás invalidará la esperanza eterna.

Así que, si bien es verdad que enero pone muy cuesta arriba muchos de nuestros proyectos, entre lo cuales está nuestro XVII Congreso ADE ¡Hazlo de Nuevo!, también es cierto que nuestra esperanza propia de los hijos de Dios, nos llevará superar cualquier crisis presente y futura, transitaremos un camino sin retorno convencidos de que volveremos a cruzar un nuevo “mar rojo”, cualquier “Jordán” que se precie y todo “desierto” inhóspito que se interponga hacia nuestro destino convencidos de que, para este momento de la historia que nos toca vivir, Dios responderá a nuestro anhelo y clamor: Espíritu Santo, ¡Hazlo de Nuevo! (Isaías 43:19).

Semana de Oración 2022

La Semana de Oración del 2022 de las Asambleas de Dios, programada para ser celebrada del 2-8 de enero se enfoca en la naturaleza y los nombres de Jesús. Utilizando siete capítulos del devocional recientemente publicado de Dick Eastman, Awesome! Explorando la naturaleza y los nombres de Jesús, la Semana de oración de este año está diseñada para ayudar a las personas a dejar de lado las distracciones mientras abren sus corazones y mentes a la realidad de lo que es Jesús.

El Superintendente de las Asambleas de Dios de USA (Doug Clay) insta a todas las iglesias y seguidores de Cristo a participar en la Semana de la Oración, declarando en un mensaje en video: «Alejarse de todas las noticias, alejarse de la charla pandémica, alejarse de la política y dirigir su atención a un nombre de cinco letras y dos sílabas: Jesús.»

Eastman, fundador de Every Home for Christ, explica que el Salmo 46:10b en la Biblia El Mensaje vino a su mente cuando escribió el devocional diciendo: «¡Sal del tráfico! Echale un vistazo largo y amoroso a mí, tu Dios Altísimo, por encima de la política, por encima de todo.»

«Creo que es un desafío para nosotros [en] estos días,» dijo Eastman.

Los siete días de la semana de oración de este año son temáticos e incluyen: El Jesús Supremo, El Jesús Increíble, El Jesús Hermoso, El Jesús Humano, El Jesús Divino, El Jesús Preeminente y El Jesús Incomparable.

Hay varios artículos gratuitos en inglés y español proporcionados para que la iglesia y las personas ayuden a mejorar la semana. Las descargas gratuitas incluyen un devocional de oración diario con los siete capítulos extraídos de Awesome! en forma de folleto, una hoja de boletín con puntos de oración enumerados, videos promocionales/informativos, diapositivas de presentación, una colección de gráficos de redes sociales y un encabezado de correo electrónico. Además, hay un video de servicio de oración de toda la semana/pequeño grupo que incluye a Clay y Eastman enfocándose en el impacto de la oración llena de Espíritu, con recesos para la oración grupal ofrecida a lo largo del video.

Además, este año las iglesias encontrarán el primer punto de oración, El Jesús Supremo, presentado en dos videos (versión corta y completa) y disponible para su uso potencial en el servicio o en línea; una entrevista en video entre Clay y Eastman hablando sobre el significado de los nombres y la naturaleza de Cristo; y una oración en línea página de registrpo donde las iglesias y los individuos pueden inscribirse en ocasiones para mantener la Semana de oración en oración.

Clay dice que está entusiasmado con la Semana de Oración de este año y con el mensaje que comparte.

«¡Una iglesia llena del Espíritu alimentada por las oraciones de creyentes llenos del Espíritu – ese es mi deseo para cada iglesia en el 2022 y más allá! Únase conmigo para comenzar el 2022 y disfrute de lo que solo puede describirse como una increíble Semana de oración.»

El mayor Regalo

Quizás muchos de nosotros aún estemos con los últimos preparativos para la noche de hoy y el día de mañana. Quizás estemos ultimando las compras de comida e incluso alguno ha dejado la compra de los regalos para el último momento.

Muchos estaremos viajando para reunirnos con los familiares que tengamos más cerca para poder estar juntos en estos días. Y, quizás nuestras horas, llenas de preparativos, estén también llenas de estrés y de correr de un lado para otro; sin evitar que también estén llenas de ganas de volvernos a ver.

Este año, continúa siendo diferente, la pandemia sigue en auge, y aunque muchos sí tendremos la oportunidad de ver a algunos de nuestros familiares en persona—el resto a través de la pantalla, otros estaremos lejos. Muchos de nosotros hemos perdido seres queridos a lo largo del año, incluso muy recientemente, y el hueco que han dejado en la mesa y en nuestros corazones, será más latente durante las celebraciones.

La ilusión, aunque precavida se respira en el ambiente, un optimismo moderado con la expectativa de lo que traerán estos días y en especial el nuevo año.

Sin embargo, entre tanto preparativo, viaje, familiar, comida y regalo, ¿cuántos de nosotros nos hemos parado a pensar realmente en lo que nos trae la Navidad? Muchos nos conocemos la retahíla, la teoría del significado de estas fechas, lo que celebramos, es decir, el nacimiento de Jesús, pero ¿cuántos de nosotros realmente apartamos un tiempo para comprender, estudiar y agradecer a Dios su inmenso regalo?

Todos hemos hecho nuestra lista, todos tenemos nuestros deseos—incluso aquellos que se exceden de los precios acordados para los regalos. En nuestra familia, somos muy particulares, cada uno es tan distinto, que hace años que hacemos el amigo invisible con una lista exacta de regalos, y de ahí elegimos lo que queremos regalar, de ese modo, estamos seguros de que siempre acertaremos y nuestro amigo invisible estará feliz con su regalo.

¿Pero y qué del regalo más grande que recibimos hace más de dos mil años y seguimos recibiendo cada día? ¿Realmente lo valoramos?  ¿O, es algo en lo que pensamos momentáneamente, quizás incluso damos las gracias y luego continuamos como si nada? Es tan fácil caer en ello, creo que nadie se libra de haberlo hecho alguna vez… 

Imaginad conmigo este breve repaso de lo que sucedió hace varios miles de años, mucho antes de que incluso naciera Jesús.

Adán y Eva estaban en el Edén, todo era bueno y perfecto, sin embargo, se dejaron engañar y acabaron siendo echados del paraíso (Génesis 3). Sin embargo, Dios amaba profundamente a la humanidad y no los abandonó, les dio jueces, sacerdotes, y profetas, diferentes maneras de poder acercarse a él y conocerlo. Pero nada era igual, él quería restaurar su relación con el ser humano, y desde el momento que Adán y Eva fueron echados, él decidió que, en el momento justo, bajaría a la Tierra, se haría como uno de nosotros para darnos a conocer al Padre de una manera más personal, y que finalmente moriría por nosotros para restaurar esa relación y darnos acceso directo a él.

Vemos muchas profecías que hablan de su venida siglos antes de que ocurriera, las más conocidas se encuentran en Isaías capítulo 7 y versículo 14 “’Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.”, y en el capítulo 9, versículos 6: “’Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.”. 

Promesas que podemos ver cumplidas en Lucas capítulos 1 y 2, y en Mateo capítulos 1 y 2.

Jesús no simplemente nació, si no que nació para darnos libertad, sanidad, salvación y vida en abundancia y eterna, a través de su muerte y resurrección.

El mayor regalo de Dios fue por su amor infinito hacia nosotros, como podemos comprobar en Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su hijo unigénito para que todo aquel que en el cree no se pierda más tenga vida eterna”.

Por lo que el mayor regalo que Dios nos dio no es sólo de un día, que celebramos en Navidad, aunque sabemos que la fecha no es exacta, si no que para la eternidad. ¿Cómo no estar agradecidos por él? ¿Cómo no apartar un tiempo para celebrar al Dios que nos dio vida y nos salvó?

La “navidad” no debe quedarse sólo en estas fechas. Por supuesto que es maravilloso poder ver a la familia, compartir tiempo juntos y mostrarnos nuestro amor con regalos, canciones y juegos. Sin embargo, cuando todo se queda en algo superficial, en estrés porque hay que gastar dinero, correr de un lado para otro y sólo tenemos obligaciones, y sólo recordamos que Jesús nació porque ponemos el Belén en casa como decoración, algo claramente está fallando.

Deseo que este año podemos todos pasar un tiempo dando gracias a Dios por su infinito amor y misericordia, que podamos recordar lo que realmente significan estos días, y que Dios nos permita poder compartir el evangelio con nuestros familiares que aún no le conocen. Al fin y al cabo, ¿qué mayor regalo podemos compartir con nuestros familiares?


Betsabé Pulido Casla

Pendientes de la Evolución de la Pandemia en España

Ante la vertiginosa subida de la incidencia de la Covid-19, desde el Consejo Ejecutivo de ADE, queremos comunicar que estamos siguiendo de cerca la evolución de la curva de contagio a la vez que barajamos todos los escenarios posibles para la celebración de nuestro XVII Congreso ADE “¡Hazlo de Nuevo!”.

Por ello queremos anunciar que, una vez analizada la situación actual, y por el momento, contemplamos la celebración de nuestro Congreso tal y como lo hemos venido anunciado puesto que en nuestra planificación inicial habíamos tenido en cuenta las posibles limitaciones de aforo y habíamos previsto los espacios necesarios para cumplir con las normativas más restrictivas.

Sin embargo, y viendo el modo tan rápido en el que parecen cambiar algunas normativas, hemos decidido que tomaremos una decisión definitiva en cuanto a la celebración de nuestro Congreso durante la segunda quincena de enero una vez que podamos analizar la situación de la evolución de la pandemia y de aquellas restricciones que en ese tiempo que se contemplen respecto a la realización de eventos.

Sigamos unidos y en oración para que Dios obre en medio de este momento crucial de nuestra historia. Estamos seguros que, de todos modos, Dios abrirá de nuevo los cielos y hará su Obra como en tantos momentos difíciles de la Historia

Muchas gracias a todos


Juan Carlos Escobar

Presidente del C.E. de las Asambleas de Dios de España

Y los sueños, sueños son.

¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

“La vida es sueño” Calderón de la Barca

Así acababa su monólogo Segismundo. Pensando que toda la vida es sueño y que todo es una quimera, una ilusión. 

A lo largo de la historia, muchos han hablado de sueños. Personajes, libros e historias nos recuerdan que anhelamos proyectos y metas para nuestra vida. 

Martín L. King comenzó su gran discurso diciendo “yo tengo un sueño”.

Partiendo de la base de que no es lo mismo tener “un sueño” que “tener sueño”, digamos que todos los seres humanos tenemos sueños que queremos cumplir.

Pero cuando me pregunto cuáles son mis sueños, me doy cuenta cada vez más, que quiero que estén alineados con los de Dios para mi vida.

Segismundo tiene una lucha entre lo que estaba predestinado para él—ser un malvado rey—o poder vivir en la libertad de ser un rey bueno. ¡Difícil dilema para el pobre muchacho! Así vivimos, en esa lucha dualista hasta que conocemos a Dios. 

El Señor ya puso obras de antemano para que anduviésemos en ellas. (Efesios 2:10). Somos hechura suya, la palabra en griego es poema, así que pensemos que somos la obra de arte de Dios. Él puso esmero en crearnos, porque éramos su sueño. Y nos creó con un propósito, para buenas obras, obras que El ya preparó para que camináramos hacia y por ellas.

Si leemos la Biblia de principio a fin veremos qué, doctrinas aparte, es un compendio de historias de hombres, mujeres y pueblos que mientras lucharon por sus sueños egoístas todo les fue mal, pero cuando decidieron luchar por los sueños de Dios la cosa cambió totalmente. Se hicieron reyes, conquistaron tierras, vencieron gigantes, abrieron mares, anduvieron por encima del mar, sanaron enfermos y echaron fuera demonios.

Leí estos días que los japoneses hacen una siesta llamada “enemuri”, que significa ‘presente mientras duermes,’ reforzando la idea de que trabajas tantas horas que necesitas descansar unos minutos. Pero tan sólo reposando tu cabeza en tu mesa de trabajo. Es un símbolo de ser buen trabajador y responsable. Pero esto no es sano ni para la mente ni para el cuerpo. No puedes trabajar sin parar y descansar unos breves minutos. ¡Eso no es vida!

Pero en la vorágine de consumismo, nos metemos en vidas que no paran y en las que sólo nos tomamos un leve respiro para seguir. Es por eso por lo que se consumen miles de libros de autoayuda y mindfulness, porque queremos que algo alivie la presión de no poder conseguir nuestros sueños. Algo que nos dé un poco de paz mental y al/a nuestra alma.

Sin embargo, Dios nos está diciendo todo el tiempo: respira, tienes mi aliento, fue con el que te di vida, fue lo que soplé sobre ti. Y es ahí donde está el milagro diario del creyente. El milagro de que aun estando en un mundo hostil, muy hostil a nosotros, podemos vivir en paz. Porque nuestros sueños son los de Dios y en Él todo es posible, todo es cambiable, todo está lleno de esperanza. No que entremos en un nirvana de no sentir y no desear, sino en una vida con propósito.

El sueño de Ester no fue casarse con un rey sanguinario, pero con ello salvó a su pueblo; ni el de José ser vendido por sus hermanos, pero eso le llevó a ser segundo después de faraón, y así podríamos seguir indefinidamente.

Ahora nos toca a nosotros decidir, o vivir en un enemuri constante para conseguir algo que jamás disfrutaremos o dejarnos llevar por los sueños que Dios tiene para nosotros.

El Señor ya nos ha prometido (salmo 126), que seremos como los que sueñan. Él nos saca del cautiverio llenándonos de risa y alabanza. Y sólo entonces el mundo dirá, “grandes cosas ha hecho Dios con estos” y nosotros diremos “grandes cosas ha hecho Dios con nosotros” y por todo ello estaremos alegres y le daremos una alabanza perpetua al único dador de hermosos sueños.

Cuestión de Diseño

Mi formación profesional tiene que ver con el diseño. Estudié en un Escuela de Artes Aplicadas, y mi profesor de la asignatura de “diseño de interiores” solía repetirnos una frase: “el diseño está condicionado por la función, y la función estará condicionada por vuestro diseño”. Quería transmitirnos una idea importante: nuestro trabajo como diseñadores debía servir a aquellos para quienes trabajábamos. Intentando adaptar nuestro diseño a sus necesidades, pero también deberíamos se claramente conscientes de que nuestros diseños determinarían en buena medida el uso y el disfrute de los espacios.

Recuerdo la primera vez que me encargaron un trabajo profesional, como me devané los sesos durante mucho tiempo, pensando cómo debería ser cada espacio, cómo se usaría, si seria o no útil, si satisfaría las necesidades de mis clientes. Le dediqué mucho esfuerzo, mucho trabajo; pensé muchísimo en ello, intentando desarrollar una distribución y unas utilidades que se acercaran, según mis conocimientos, a la perfección. Cuando terminé el proyecto y lo entregué al cliente estaba muy satisfecho, y el también estaba muy contento.

Hicimos la obra de acuerdo a todo lo que había diseñado, y el día de la inauguración del local no entraba en mí de gozo; todo funcionaba a la perfección, tal y como lo había imaginado y diseñado.

Unos meses después volví a visitar el negocio. Habían destrozado lo que yo consideraba un diseño perfecto, las cajas invadían ciertas zonas de paso entre la cocina y la sala, los baños se habían convertido en almacenes por acumulación de productos, habían modificado la ubicación de las mesas dificultando el flujo de entrada y salida del local, y los camareros tenían verdaderas dificultades para atender a los clientes. Habían destrozado lo que era un buen diseño funcional al modificarlo sin pensar en cómo había sido diseñado originalmente. Y los resultados eran terribles.

En el campo de la sexualidad humana ha ocurrido algo similar, y los seres humanos ni nos hemos dado cuenta de ello. Es momento de que recordemos la importancia del diseño original de Dios respecto a este área.

En primer lugar, debemos reconocer que el sexo, las relaciones sexuales entre los seres humanos, son parte del diseño de la humanidad realizado por Dios. Dios mismo determinó como debe ser la vida sexual, las relaciones sexuales de la humanidad. ¡El sexo es un invento divino! Dios mismo nos creó con deseo sexual, y no solo eso, también pensó en la forma en la que ese deseo podía ser cubierto de forma plena y totalmente satisfactoria.

En segundo lugar, también es bueno que sepamos que, no hay nada malo, ni sucio dentro del diseño de Dios de la sexualidad. Debemos sacar de nuestra mente la idea de que la sexualidad encierra en si misma algo oscuro, pecaminoso, desagradable a Dios o incorrecto; siempre que nos ajustemos a la forma original en la que fue diseñado, y en la que nos fue entregada por Dios.

El tercer asunto que debemos tener claro, es que no conviene en absoluto que nosotros, que no somos los creadores de la sexualidad, solo los destinados a disfrutarla, hagamos modificaciones en el diseño que nos ha sido entregado para nuestro uso y solaz. No somos los diseñadores, y lo más probable es que terminemos estropeando algo que ha sido creado perfecto y excelente; de hecho, así ha sucedido siempre en la historia de la sexualidad humana, cada vez que el ser humano ha decidido “innovar”, “mejorar” o “evolucionar” en este campo, el resultado ha sido siempre, cuando menos, cuestionable. 

Y por último, aunque seguro sería fácil añadir mucho más sobre el asunto, tener claro que la sexualidad humana es algo que, usada según su diseño original, agrada a Dios, y le agrada muchísimo; no en vano, tras crear al hombre y a la mujer, y después de pedirles que se multiplicasen, viendo lo que había creado, y que incluía la sexualidad, medio por el que el ser humano podía multiplicarse, no solo dijo que era bueno, como había dicho hasta ese momento del resto de la creación,  sino dijo que era “bueno en gran manera” (Gn. 1:31).

Recuerdo lo triste que me sentí al ver mi trabajo, en el que había puesto mi alma, deformado, estropeado, dañado y echado a perder por haberse salido de su diseño original; así que creo que, en alguna manera, puedo entender lo que Dios piensa cuando ve como los seres humanos estamos usando muy a menudo nuestra sexualidad. 

Dios ha diseñado nuestra sexualidad humana de una forma perfecta, disfrutémosla de forma perfecta, agradando también con ello a nuestro Dios, manteniendo el diseño que él nos ha dado, y que es más que suficiente para que podamos disfrutar de esa área de nuestro ser de forma plena, completa y satisfactoria. No hay nada malo en ello, al contrario, usada según su diseño original, no solo es bueno, es bueno en gran manera.


Xesús M. Vilas

«Sumamos»

Aprovechando de la celebración del día internacional de las personas con discapacidad (3 Diciembre) las Asambleas de Dios de España lanzaron una iniciativa que llevaba algún tiempo gestandose y que pretende afectar la manera en la que hacemos Iglesia.

El objetivo de este proyecto al que hemos llamado “sumamos” es poner el foco de atención en aquellas personas con discapacidad que se encuentran dentro de nuestras congregaciones para que, escuchando su relato, podamos comprender que todas ellas están en disposición de sumar en nuestras Iglesias.

En ocasiones, prejuicios y barreras asentadas en la sociedad permean en nuestras Iglesias haciendo que no veamos con claridad el potencial que tenemos en estos hermanos con discapacidad y sus familias. Necesitamos entender que como Iglesia estamos llamados a crear espacios donde ellos se sientan cómodos y puedan desarrollar todo su potencial. Muchas veces los obstáculos son comunicativos, en otras ocasiones es simplemente falta de información o desconocimiento.

Es por ello que para romper con estos estigmas, nuestro Gabinete de Comunicación, en colaboración con voluntarios y asociaciones especializadas en este campo, ha preparado una sería de 4 episodios en los que veremos nuestras Iglesias desde la perspectiva de personas con discapacidad. De esta manera descubriremos en que aspectos de nuestra estructura podemos mejorar para enriquecer nuestros programas con pequeñas transformaciones que pueden lograr un gran impacto. 

Te animamos a descubrir nuestra web (http:((asambleasdedios.info/sumamos) donde explicamos en profundidad el proyecto y donde ya está disponible el primer episodio que aborda el testimonio de “Eliezer Gomis”, un niño de 5 años con Trastorno del Espectro Autista que junto a su familia son un ejemplo de tenacidad y superación que nos inspiran para comenzar a caminar sumando todo este potencial que se encuentra dentro y fuera de nuestras Iglesias.

Derecho de Libertad Religiosa

Justo acabamos de celebrar el día de la Constitución Española.

Me pregunto cuántos en España somos conscientes de que el derecho a la libertad religiosa, recogido en el artículo 16 de la CE, se encuentra dentro del Título Primero, en concreto en la Sección Primera del Capítulo Segundo, y creedme que no se trata de una frase sacada de la película Un día en la Ópera en boca de Groucho Marx.

No, esa específica ubicación del derecho de libertad religiosa dentro de nuestra Constitución garantiza que estamos hablando de un Derecho Fundamental de la persona, y que por lo tanto va a ser especialmente protegido por la ley; tanto que existe un procedimiento especial para proteger a las personas y confesiones religiosas si se sienten atacadas en el ejercicio de ese derecho fundamental.

Es lo que recientemente, y con motivo de las diferentes normativas de las comunidades autónomas en materia de desescalada por la pandemia de Covid, ha ocurrido con el Gobierno de Aragón, que en una de sus disposiciones normativas atacó el ejercicio del derecho a la libertad religiosa en los lugares de culto, llevando a FEREDE[1] a interponer la correspondiente reclamación judicial por vía del procedimiento especial para la protección de los derechos fundamentales del Título Primero, Capítulo Segundo, Sección Primera de la Constitución.

Por resumir la polémica, indicar que el Gobierno de Aragón prohibió el canto en los lugares de culto, siendo dicha prohibición contraria al ejercicio de la libertad religiosa, respondiendo el Tribunal Superior de Justicia de Aragón que: “A pesar de que tanto la demandada (el Gobierno de Aragón), como el Ministerio Fiscal, consideran que el canto es una parte accesoria del culto y su limitación por tanto no afecta a éste, este Tribunal no puede dudar de lo alegado por la Federación de entidades religiosas, pues son ellas las que precisamente en el ejercicio de su libertad religiosa, determinan cómo se desarrolla el culto y en qué medida es parte importante del mismo el canto de la congregación, de los fieles que se reúnen para el culto. De igual manera que no cuestionaríamos la eucaristía para los católicos, el ayuno para el islam o la fiesta del sábado para el judaísmo.

Celebro pues, este día de la Constitución Española reconociendo que los derechos y libertades fundamentales de la persona son dignos de protección y respeto por los poderes públicos, y si alguno así no lo hace, peleemos la buena batalla por ellos y, en concreto y por los que a quien escribe afecta, el derecho a la libertad religiosa.

Desde el centro de Andalucía, “salga el sol por Antequera y brote el agua por Fuente de Piedra”


Jesús Pedrosa

[1] Puedes consultar la noticia en el siguiente enlace: https://www.actualidadevangelica.es/index.php?option=com_content&view=article&id=13748:2021-11-24-16-49-19&catid=42:ferede

 

Conferencia Ventana 4/14

Durante los días 6 al 9 de diciembre, se ha llevado a cabo la Conferencia Hispana de la Ventana 4/14 en la ciudad de Panamá. Además de los distritos hispanos de los EE.UU., más de 20 naciones han estado representadas. España estuvo presente por medio del Presidente del Consejo Ejecutivo de las Asambleas de Dios de España (ADE), Juan Carlos Escobar.

Fueron diversos los ponentes que contribuyeron con sus experiencia, testimonios y visión a fortalecer la visión de la Ventana 4/4. Nuestro presidente puedo participar en algunas intervenciones. Testificando del avance del trabajo con las nuevas generaciones en nuestro país y, además, pudo compartir una palabra de ánimo a todos los líderes presentes para que tomen como prioridad una agenda intencional para formar ministerios que influencien con sus vidas y enseñanza a los más pequeños.

Además de la Ventana 4/14, se presentó la Visión MM33 a el Mundo Hispano. Sin duda, MM33 está siendo un desafío bien acogido en la mayoría de los movimientos de las Asambleas de Dios en el mundo, pero, en especial, en el ámbito Hispano que, por razón del idioma y de los vínculos ya existentes en FRAHMAD (Fraternidad Hispana Mundial de las Asambleas de Dios), apunta a convertirse en un referente en el impulso de esta visión global que pretende catapultar al movimiento de las Asambleas de Dios a un desarrollo y crecimiento sin precedente.

Toca ahora que, desde España, podamos seguir avanzando en alcanzar a las nuevas generaciones y que MM33 se convierta en una agenda que haga de ADE un movimiento más grande, fuerte y unido.

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